Así describe el propio autor el contenido del titulo que
se presenta: “Este libro de versos está de muerte. Pero es
una muerte tramposa, porque es por amor que lo está, y eso
de niño y joven. Está además, entre Dios y el absurdo,
cuando viejo. Son los subtítulos de sus seis partes, y
forman por sí solos dos versos endecasílabos:
De muerte por amor de niño y joven.
Entre Dios y el absurdo cuando viejo
Adivinanza bien fome; deliberadamente así, porque toda una
parte, la del absurdo, se ocupa de malentendidos e incluso
estupideces; no sin excepciones, y no sin que haya
absurdeces en otras partes. Por ejemplo, falsas rimas, en
realidad repetición de letras entre dos o más versos
(llamada, por los que saben de esto, aliteración), o
falsas
rimas por desplazamiento de los acentos en vocales; or
ejemplo, “disparate” que “rimaría” con “¡párate!...
(observar que con “párate” rima “dispárate”).
Más absurdos, tonterías y disparates hay en este libro por
doquier. Algo, también, de seriedad negra que golpea en un
muro de lamentaciones y furias. Parece que no hay puerta
en
la pared del calabozo, aunque finalmente para todos se
abre
a la fuerza la puerta de la muerte. Y algo hay en ese otro
universo, Algo que en este mundo llamamos Dios y no es
algo
sino Todo.
En fin, este libro, por más imperfecto y limitado que es
(desde luego, menos de cien hojas de papel prensado), por
más finito que es: “(Continuará)”, como en las seriales”.
A.U.A.